Viernes

Todo apunta a que la gente es feliz cuando se conforma. Que el inconformismo es un lastre a largo plazo, que la exigencia solo lleva al vacío porque nunca acaban de conocerse con claridad los límites de uno mismo ni de las cosas hasta que es demasiado tarde. Y entonces te das de bruces con una realidad insatisfecha y llena de humo. Los sueños no valen lo mismo que antes, cada vez tiras más de ellos hacia el suelo, acomodándolos a lo que parece más factible hasta que un día los miras y ya no queda nada de lo que fueron. Están viejos y arrugados, olvidados en el fondo de un cajón con los cargadores de móviles que ya ni conservas. Cuando los encuentras allí, hechos una bolita,  primero te da la risa; luego llega la media sonrisa nostálgica, que es más dolor que otra cosa.

Y miedo. También es mucho miedo. A encogerse de hombros sobre todo.

 

Ramón Casas, Retrato de Julia Peraire (1920)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s